Una Hora de Oración

Oh corazón cordial y alma abierta
mi cuerpo tiembla con una caricia de un solo cabello
como instrumento me tocas con tus manos

Con los versos vivos verificas
una fuente fuerte de felicidad
el coro corriente me llena de esperanza

Ay éxtasis, la música entra en erupción
el suave sonido seminal sí me satura
mi grito es un canto y mi canto un grito

Me has tocado como amante y maestro
y así me has empreñado y creado
mi descanso es un canto y mi canto descansa.

por Antonio Borrow